No todos los carbohidratos son iguales ¡Elige bien!

No todos los carbohidratos son iguales ¡Elige bien!

Los carbohidratos son una categoría nutricional para los azúcares. Pueden ser simples o complejos.

Los azúcares simples se llaman monosacáridos. La glucosa, fructosa y galactosa son todos azúcares simples. Une dos de estas y tendrás un disacárido, como la lactosa, maltosa o sacarosa.

Los carbohidratos complejos, por su lado, tienen tres o más azúcares simples encadenados. Los que tienen más de diez azúcares se llaman polisacáridos.

Durante la digestión, tu cuerpo descompone los carbohidratos complejos en sus bloques de monosacáridos. Las células pueden usar estos para producir energía. Así que cuando comes cualquier alimento rico en carbohidratos, el azúcar en la sangre sube. Pero el tracto digestivo no responde de igual manera a todos los carbohidratos.

Energía rápida vs. de calidad

Tomemos como ejemplo el almidón y la fibra. Ambos son polisacáridos. Ambos vienen de las plantas. Pero están unidos de manera diferente, y eso cambia drásticamente el efecto que tienen sobre tu cuerpo.

En los almidones, las moléculas de glucosa están unidas por enlaces que pueden ser rotos fácilmente por enzimas en el tracto digestivo. En la fibra, los enlaces entre monosacáridos son enlaces que el cuerpo no puede digerir tan fácilmente.

Así que los alimentos ricos en almidón, como las galletas y el pan blanco, se digieren fácilmente. Liberando rápidamente un montón de glucosa en la sangre. Eso es exactamente lo mismo que pasaría si consumes algo alto en glucosa, como una gaseosa. Estos alimentos tienen un alto índice glucémico. Este es el nombre que se le da a la magnitud en que un alimento aumenta el nivel de azúcar en la sangre. La gaseosa y el pan blanco tienen un índice glucémico similar.

Pero cuando comes alimentos altos en fibra, como verduras, frutas y granos enteros, esos enlaces indigeribles retardan la liberación de glucosa en la sangre. Esos alimentos tienen un índice glucémico más bajo. Y alimentos como huevos, queso y carnes tienen el índice glucémico más bajo.

Las dietas extremadamente bajas en carbohidratos pueden ser peligrosas, ya que son la principal fuente de energía del cuerpo. En vez de eliminarlos, elige carbohidratos con un bajo índice glucémico para alargar el tiempo de uso de la energía. Además que suelen tener un mayor valor nutricional.