Lo peores momentos para hacer ejercicio

Hay momentos en los cuales nuestro cuerpo podría verse afectado por el entrenamiento en vez de beneficiado. E incluso puede ser mejor saltarse el entrenamiento del día para obtener los mejores resultados. Cuando realizamos actividad física intensa, el cuerpo está produciendo micro roturas en el tejido muscular. Esto le indica al cuerpo de que debe reparar esos músculos. Y es durante el tiempo de reparación que el cuerpo aumenta la fuerza y resistencia que buscamos obtener al entrenar. Por eso hay momentos donde nuestro cuerpo puede necesitar esa energía de reparación para otras cosas. Aquí te damos 5 ejemplos.

Cuando estás enfermo

Cuando estás enfermo, el cuerpo está bajo más estrés de lo normal ¡Estás luchando contra una infección! En este momento los recursos de reparación y cuidado del cuerpo se concentrarán en curarte. Por eso, entrenar durante un resfriado realmente no trae beneficios. El cuerpo no le dará la atención necesaria a la recuperación de los músculos, por lo que no obtendrás resultados. Además, el entrenamiento de fuerza disminuye temporalmente la capacidad del sistema inmunológico. Y si este ya está afectado por una enfermedad, puedes extender el tiempo de recuperación.

Lo ideal es regresar a entrenar cuando ya te sientas 90% recuperado de tu gripe, o cualquier enfermedad viral. Tampoco saltes directo a continuar tu entrenamiento de alta intensidad. En cambio, vete incorporando lentamente con cardio, yoga o entrenamiento ligero de pesas.

Cuando estás MUY estresado

El ejercicio puede ayudar con el estrés a nivel emocional, pero sigue siendo un ‘estresante’ en el cuerpo. Esto en cuanto demanda que nuestro cuerpo repara fibras musculares y construya fuerza. Aunque no lo parezca, el estrés emocional y físico tienen efectos parecidos en el cuerpo, en tanto lo ponen en modo de alerta. Por eso entrenar cuando ya estás pasando por un gran estrés emocional puede que coloque mucha presión en tu cuerpo o simplemente no produzca resultados a largo plazo.

Si decides hacer entrenamiento de alta intensidad durante estos momentos, al menos deja más tiempo de descanso entre sesiones. Por lo menos dos a tres días.

Cuando no has dormido bien

La mayor cantidad y calidad de reparación en el cuerpo ocurre durante el sueño. Cuando no has dormido bien, tu cuerpo no puede lidiar correctamente con la presión del entrenamiento intenso. Especialmente cuando pasas muchos días sin dormir bien. Además, puedes disminuir aún más las capacidades de tu sistema inmunológico, el cual ya se ve comprometido por al falta de sueño.

Aunque el entrenamiento es una parte vital de la vida saludable, es importante realizarlo en las condiciones correctas. De lo contrario, podrías hacerle más daño que beneficio a tu cuerpo.